Cinco claves para dar con tu productora de publicidad definitiva sin volverte loco.

Se trata de una decisión clave y que puede resultar tremendamente difícil. En el mercado existen muchas empresas audiovisuales y productoras de publicidad.

Dar con la que mejor se adapte a las necesidades de tu empresa no es tarea fácil. Lleva tiempo, reuniones, negociaciones y varios quebraderos de cabeza.

Con este artículo queremos darte los tips necesarios para ayudarte a tomar la decisión correcta. Explicaremos brevemente los 5 factores que sopesaríamos nosotros si estuviésemos en tu lugar.

Factores determinantes que ayudan a decantarse por una productora de publicidad u otra 

La razón para darle tantas vueltas a un asunto como este, no es otra que la importancia de dar con el proveedor adecuado. En cualquier proyecto audiovisual se trabaja mucho, bajo bastante presión y con plazos muy ambiciosos.

Es por ello que estar en la mejor sintonía con un proveedor es fundamental. Si además le añadimos que muchas etapas del proyecto las dejamos en sus manos, más vale tener buena sintonía con quien trabajemos y que sea un equipo de personas serias y disciplinadas. Para ello consideramos claves los siguientes 5 puntos.

1. Busca una profesionalidad acorde con tu nivel de exigencia.

Parece evidente y es el primer punto que queremos destacar para dejar claro que trabajes con quien trabajes la profesionalidad, la seriedad de todo el equipo y la disciplina de cara a cumplir con los plazos planteados, son absolutamente clave en cualquier proyecto, pero especialmente en aquellos de índole audiovisual.

 

Las condiciones del proyecto, los plazos, los presupuestos, etc… debe quedar claros entre cliente y proveedor desde el principio, ya que como hemos dicho antes, en un proyecto audiovisual se trabaja muchísimo y con bastante presión, por lo que la empresa que selecciones debe estar 100% alineada con objetivos, plazos, etcétera.

2. Dar con el estilo apropiado.

No siempre es fácil pero es algo que puede buscarse. Un creativo es capaz de desarrollar cualquier concepto, adaptándose a cualquier estilo que un cliente le proponga, pero siempre se sentirá más cómodo haciendo lo que le gusta. Si logramos hacer coincidir el estilo creativo de la agencia con el concepto del contenido que queremos lanzar, lo más seguro es que el resultado sea mejor. Se trata de dar con algo con lo que te sientas cómodo desde el principio.

3. La especialización de la productora de publicidad es importante. 

Con el tiempo las productoras suelen hacerse con sectores específicos donde pueden llegar a convertirse en especialistas. No es lo mismo realizar una spot sobre pañales, que para el ministerio de defensa. Cuando ya has llevado a cabo varios proyectos audiovisuales de un mismo sector te vas acostumbrando a determinados factores y vas teniendo en cuenta detalles que quizá la primera vez no tuviste en cuenta. Por lo que es conveniente que a la hora de elegir una productora de publicidad, sea especialista en el tipo de producto con el que comercia la marca a la que representas. Al final el equipo de producción se va haciendo experto en ciertos temas.

Lo ideal claro, es dar con una agencia “todoterrerno” con experiencia en múltiples sectores, 100% adaptable y flexible.

Si no tenemos en cuenta otras cosas como las mencionadas en este artículo,  corremos un riesgo serio de que las cosas no salgan del modo esperado.

Se trata de optar por el precio que más se acomode a tu presupuesto con la profesionalidad y garantía de que todo va a salir perfecto.

4. Todo se basa en la confianza.

El equipo debe estar más que acostumbrado a trabajar en proyectos de cierto empaque, por lo que lo primero que debes hacer es ver el porfolio de la agencia, cuentas de clientes, alcance de sus proyectos, etc…

La experiencia en este sector es sin duda un grado importante y aquellas productoras de publicidad que manejen grandes cuentas estarán acostumbradas a enfrentarse a situaciones complejas que hayan tenido que saber solucionar.

Con todo esto, la buena sintonía con todo el equipo debe ser fluida, y la comunicación natural. En proyectos de estas características se dedica un sinfín de horas por lo que la comunicación bidireccional debe ser permanente. Para ello lo ideal es una buena planificación de reuniones de seguimiento.

5. El precio es importante.

Cuando se comienza con un proyecto se manejan diversas opciones y precios. Uno acaba con varias propuestas sobre la mesa con diversos precios y es tentador escoger la más económica.

Decantarse por la ganga sin tener en cuenta ningún otro factor puede acabar en un tremendo error. Conviene recordar el popular dicho; “Lo barato sale caro”.

Nosotros somos fieles defensores de pagar la cantidad justa de las cosas. Todo tiene un asociado de modo que cuanto más definido esté todo desde el principio, menos sorpresas habrá posteriormente.