3 ejemplos de éxito de unbranded content qué debes conocer

Desde hace un tiempo la estrategia denominada, unbranded content representa una fuerte apuesta para muchas marcas dentro de su segmento, ya que aunque a primera vista parezca una maniobra arriesgada, bien ejecutado, puede resultar tremendamente eficaz.

Vivimos en la era de la información donde cada día los consumidores nos vemos expuestos a miles de impactos publicitarios. En este contexto hemos ido desarrollando poco a poco un filtro muy eficaz para determinar qué nos interesa y qué no, sin embargo aquello que es diferente, novedoso o aparentemente útil, tiene mucha más capacidad de impactarnos.

Ok, pero… ¿Qué es el unbrandend content?

Se denomina unbranded content a un tipo de estrategia de publicidad, donde la marca del anunciante se oculta completa y deliberadamente. Puede resultar muy útil en muchos casos, para mostrar opiniones de consumidores tras usar varias marcas de un producto concreto, o como discurso narrativo a modo de sorpresa, donde se destaquen características específicas sin dar a conocer al anunciante hasta el final.

En todo caso nadie duda de su capacidad de impactar y por tanto cada vez se está apostando más por este tipo de contenido.

A continuación os presentamos 3 ejemplos realizados en diferentes sectores que ilustran muy bien lo que es el unbranded content.

1. Ejemplo de branded content en la Industria médica.

Las empresas farmacéuticas en determinados mercados tienen muchas limitaciones legales a la hora de anunciar sus productos, por lo que el unbrandend content representa una ventaja muy importante.

La farmacéutica Merck no podía mencionar un producto contra el insomnio en el que era líder de ventas, por lo que decidió crear una campaña consistente en la creación de un site donde aportaba información sobre el problema, las causas y donde además podía realizarse un test gratuito. Tras generar la necesidad los consumidores adquirían la marca en cuestión en su farmacia.

2. Industria del entretenimiento.

Todos nos acordamos de unos de los primeros virales de España con la repelente cancioncilla “Amo a Laura” y sus cuatro pimpollos guitarrita en mano, canturreando un hit donde se clamaba por una juventud sana y sin mácula.

En este caso no se mencionaba la marca para nada pero posteriormente se supo que quien estaba detrás era nada menos que la MTV.

En este caso se optó por esta canción para dotar la mensaje de la máxima credibilidad logrando así una enorme viralidad.

3. Industria de la Automoción.

En EEUU esta estrategia está muy desarrollada y uno de los últimos en realizar esta técnica ha sido el fabricante Norteamericano Chevrolet.

En este spot se seleccionan varias personas donde se especifica que no son actores. Aparentemente están escogidas al azar para participar de un experimento en el que deben averiguar la marca de un coche que carece de anagramas que identifique su marca.

Se les invita a observar los detalles y a entrar en el vehículo mientras la persona que lo presenta va destacando sus características, avances y una suerte de rasgos que habitualmente se corresponden con la alta gama.

Finalmente al ser preguntados si la reconocen, los participantes mencionan varias marcas de fabricantes de alta gama alemanes y rangos de precios muy superiores.

Cuando finalmente se descubre el modelo y el precio del vehículo, la sorpresa es mayúscula y todos los participantes se lanzan a afirmar que se plantean comprarse uno por supuesto.

Estos son sólo algunos ejemplos de estrategia de unbraded content donde se oculta el anunciante por una cuestión legal, para crear viralidad o buscando un objetivo concreto.

Su éxito reside en la frescura y originalidad del contenido.