Creció entre libros y películas, aunque sin salirse del camino que marcaba la línea de puntos.
Cuando consiguió llegar a la meta, se dio cuenta de que quería estar en otra carrera, así que saltó al vacío. Vio a King Kong en la cima del Empire State, a samuráis en Japón, se encontró con Simba en la sabana africana y con la pirata Anne Bonnycruzando el mar. Todo para darse cuenta de que todavía quedan muchas historias por contar, especialmente aquellas que ponen los ojos vidriosos.
Su estilo narrativo, emotivo y estético le han llevado a trabajar para marcas como Nintendo, Ikea, Coca Cola, Desperados, Kiabi, Novartis oKronosHomes. Recogiendo premios nacionales e internacionales (Brand Film Awards EMEA, QuestarAwards, SABRE Awards EMEA, dos StevieAwards entre otros). Netflix también apostó por ellapara el FemaleDirectorShadowingProgram.
Cree firmemente en el poder de las historias y en que para obtener resultados distintos hay que hacer las cosas de manera diferente. Su mantra: no cortar por la línea de puntos.